Manos chocolatosas... impulsos internos que rompen las costillas.... caminatas con gafas para que nadie se dé cuenta... el aire melosoamente subsionando las pieles que envuelven caricias longevas, palpitaciones cardiovasculares que quieren triturar en enojo, sonreir a un arbol con los ojos cerrados, gracia infinita de dolores disfrutados y recompensados con alegrias... como la fea sensacion de esperar la inpuntualidad y la frescura del gran escape de las lagrimas por la ventana de la combi.
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1 comentarios:
Ojalá que esa frescura no vuelva a aparecer y que aquellas palpitaciones cardiovasculares se vayan lejísimos!
Tranquiiiilidad! =)
Todo termina pasando, como los vagones de un tren...
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